I
Hay
dentro de mi ser un algo intenso
que
va por mi alma cual divino efluvio,
fuego
devorador, sagrado, inmenso,
ardiente
como el cráter del Vesubio.
II
Deseo
narraros con mi humilde acento
las
grandes glorias de la Patria mía,
y
con la fe de un noble sentimiento
arrebatar
al cielo su poesía.
III
Deseo
elevar la gloria hasta los Andes,
del
valiente Morelos la victoria,
que
aun mereciera pedestal más grande
el
héroe de la Patria y de la gloria.
IV
Ante
el ara de Dios, quiero resuene
potente
y grande, y en su airado vuelo
con
su renombre los espacios llene,
y
cubra el mundo, y se levante al cielo.
V
Se
alzó grande y terrible a la venganza
del
mundo de Colón, sus grandes ojos
se
fijaban severos, centellando
de
impaciencia, de cólera y de enojos.
VI
Secundando
de Hidalgo los desvelos.
quiso
ver a su Patria libre y grande.
Se
elevó su grandeza hasta los cielos,
su
valor tan potente cual el Ande.
VII
Tú
eras, Morelos, la terrible espada
que
Anáhuac levantó contra el tirano;
gozose
al verte el
