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Soneto, de Adelaida Cheves



En el álbum de mi buena amiga, 
la distinguida poetisa guatemalteca 
Vicenta L[aparra] de la Cerda.

Quise poner en tu álbum primoroso
una flor de belleza la más rara,
que con su dulce aroma te embriagara,
y te hiciera soñar un cielo hermoso.
Quise poner un ruiseñor gracioso
que, al abrir esta página, cantara,
y con su voz dulcísima imitara
de tu laúd el ritmo melodioso.
Quise ensalzar en inspirada nota
tu celebrado nombre y tu grandeza:
quise cantar; y de mi pecho brota
raudal de llanto y de mortal tristeza.
Si tanta así es mi negra desventura,
¿qué puedo ofrecerte sino amargura?


Fuente: Colección de los mejores poetas de la América del centro, t. 3 (1888).
** La edición es mía.

Photo via Visualhunt

Sobre la ciudad guatemalteca La Antigua descrita por Matilde Ariza

Tenemos sólo un puñado de datos sobre Matilde Ariza Poitevín, cuyo nombre ha pasado a la posteridad debido a la escuela de párvulos que lleva su nombre y, sobre todo, al breve escrito de Ariza  que hoy ofrecemos.

Por lo que sabemos, esta escritora fue también educadora y dirigió el Instituto Nacional Central de Señoritas, en Guatemala. Es probable que haya contraído matrimonio con un sujeto de apellido Núñez (tal vez Núñez Fuentes), pues en algunas fuentes se refieren a la escritora como “Matilde Ariza de Núñez”. De igual modo, sabemos que ésta publicó

Luz Arrué en Parnaso salvadoreño

Tenemos pocos datos sobre Luz Arrué y Padilla de Miranda, nacida en Guatemala 1852 y fallecida en 1932, pese a que fue una de las escritoras centroamericanas más distinguidas de su tiempo. Fue hermana de la también poeta María Teresa Arrué,de quien ya hemos hablado en una entrada anterior. Los Arrué son una de las familias de escritores más importantes de Centroamérica, y su representante más reconocido es Salarrué.

Luz Arrué se casó con Manuel de Jesús Miranda, y ambos tuvieron dos hijos: César Virgilio y Jorge. Aun después de casada, siguió participando en la vida cultural de su tiempo, sobre todo en El Salvador, su país de adopción. Por ejemplo, sabemos que a partir de diciembre de 1892 y hasta septiembre de 1897, último número que hemos podido consultar, Arrué fue parte de los socios corresponsales de la revista de la sociedad científico-literaria La Juventud Salvadoreña. Algunos poemas suyos aparecieron en esta publicación.

Revista mensual La Juventud Salvadoreña, de la sociedad homónima.
El coloreado es nuestro, no del original.

Los poemas de Arrué también

María Teresa Arrué en Parnaso salvadoreño

De los 34 autores que el escritor salvadoreño Salvador L. Erazo incluyó en Parnaso salvadoreño: antología esmeradamente seleccionada de los mejores poetas de la República del Salvador, obra publicada alrededor de la primera década del siglo XX (se desconoce la fecha exacta), sólo 3 son mujeres. 
Sexistómetro de Parnaso salvadoreño, publicado a inicios
del siglo XX por Salvador L. Erazo.

Una de esas tres mujeres es María Teresa Arrué Gómez (¿?-1953), también conocida como “Teresa Arrué”, “Teresa de Arrué” o “María Teresa Arrué viuda de Salazar”. Lamentablemente, en general hay poca información sobre esta poeta. Fue poeta, periodista, educadora y costurera. 

Retrato de Teresa Arrué
Arrué no nació en El Salvador, como podría creerse, sino en Guatemala. No obstante, la vida y obra de esta autora estuvieron ligadas al horizonte cultural salvadoreño. Lo mismo puede decirse en el caso de Luz Arrué, hermana de Teresa, de quien hablaremos en otra ocasión. Teresa Arrué se casó con Joaquín Salazar Angulo, un empleado de aduanas. El matrimonio se divorció muy pronto. Salazar no ayudó a hacerse cargo de sus hijos, así que a ella le tocó sacarlos adelante, en medio de estrecheces económicas. Según el investigador Ricardo Roque Baldovinos, quien ha estudiado a detalle buena parte de la vida de los Salazar Arrué (por una razón que explicitaremos al final de este post), con los años Teresa llegó a tener una academia de corte y confección. Quizá debido a estas situaciones se conoce hoy poco de su trabajo literario o periodístico, que continúa disperso en publicaciones de la época. 
A continuación ofrecemos los poemas de Arrué en Parnaso salvadoreño.

"La niña del jardín" (En el álbum de María Rivera paz).