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El arte, de Delmira Agustini



Rara simiente de color de fuego
germinó en una hora bendecida
a la sombra del Árbol de la Vida…
Nació trémulo y triste como un ruego.

Como oriflama victorioso luego
yergue triunfal la pompa florecida.
Y se puebla de alondras. Un día anida
entre sus frondas, misterioso y ciego.

*

Un pájaro canta como un dios
y arrastra la miseria en su plumaje.
Con las alondras viene a su follaje
de alimañas sin fin la acometida,
y él vence y sigue de la Estrella en pos…
¡Hoy es sombra del Árbol de la Vida!


Fuente: El libro blanco (1907).
** La edición es mía.


Rebelión, de Delmira Agustini



La rima es el tirano empurpurado,
es el estigma del esclavo, el grillo
que acongoja la marcha de la Idea.
¡No aleguéis que sea de oro! El Pensamiento
no se esclaviza a un vil cascabeleo.
Ha de ser libre de escalar las cumbres,
entero como un dios, la crin revuelta,
la frente al sol, al viento. ¿Acaso importa
que adorne el ala lo que oprime el vuelo?

Él es por sí, por su divina esencia,
música, luz, color, fuerza, belleza.
¿A qué el carmín, los perfumados pomos?
¡Por qué ceñir sus manos enguantadas
a herir teclados y brindar bombones
si libres pueden cosechar estrellas,
desviar montañas, empuñar los rayos;
si la cruz de sus brazos redentores
abarca el mundo y acaricia el cielo,
y la Belleza sufre y se subleva;
si es herir a la diosa en pleno pecho,
mermar el torso divinal de Apolo
para ajustarlo a ínfima librea!

Para morir como su ley impone
el mar no quiere diques, ¡quiere playas!
Así la Idea cuando surca el verso
quiere al final de la ardua galería,
más que una puerta de cristal o de oro,
la pampa abierta que le grita “¡Libre!”.


Fuente: El libro blanco (frágil) (1907).
** La edición es mía.



Delmira Agustini en Parnaso uruguayo

Agustini es una escritora que no necesita presentación, pues su nombre es uno de los más reconocidos, tanto por la tragedia que envolvió su vida, y en especial su muerte, como por la sensualidad que signó su obra poética. Nació en Uruguay en 1886 y fue asesinada por su exesposo en 1914. La crítica suele ubicarla como una figura fundamental del simbolismo y del modernismo uruguayo.

Recibió una esmerada educación desde su infancia, destacando en actividades relacionadas con el arte, sobre todo música y literatura. Comenzó a publicar sus poemas siendo aún muy joven. Desde 1902, a sus 16 años, publicó en la revista La Alborada y comenzó a ganar celebridad. En este sentido, es habitual recuperar el elogio que Rubén Darío le hizo en 1912:
Este texto fue publicado en el primer tomo de las Obras completas de Agustini, publico en 1924.
El original esté en la Biblioteca Nacional de España (el coloreado es nuestro.)

Se cree que hacia 1908 Agustini conoce a Enrique Job Reyes, quien sería su esposo y, después, su asesino –o, acaso, según sugiere el periodista uruguayo DiegoFischer, su cómplice en el suicidio–. La pareja se casa en agosto de 1913, se separa en noviembre de ese año, y se divorcia en junio de 1914. Sin embargo, Agustini y Reyes continúan viéndose tras el divorcio… Así, el 6 de julio de ese mismo año, Reyes asesina a Agustini y luego