La
fama de sor Juana ha opacado el poco o mucho trabajo poético de sus
contemporáneas, de quienes todavía desconocemos casi todo. Como ejemplo podemos
mencionar el caso de Anna María González y Zúñiga, quien participó en diversos
certámenes poéticos y vio publicados algunos de sus poemas durante la primera
mitad del siglo XVIII.
Según
informa Juan José de Eguiara y Eguren en el primer tomo de su Biblioteca mexicana, González nació en
la Ciudad de México, se casó y tuvo, al menos, dos hijos. Por desgracia, no hemos
encontrado información relativa a los años de nacimiento y muerte de esta
autora. No obstante, sabemos que recibió varios premios y honores.
Algunos
poemas de González han llegado hasta nuestros días gracias a que fueron publicados
en libros en donde se recopilaron los textos ganadores de determinados
certámenes, como El segundo quinze de
enero de la Corte Mexicana […] (1730), Colosso
eloqüente […] y Cifra feliz de las
dichas imponderables […] (1748), e incluso


